viernes, 29 de junio de 2018

La lechuga.

 

Fragmentos  y actividades dentro del marco del taller Morelos entre lineas

Mayo 2018.

Anabel Báez.




Eres tan divertida y tan fresca, que cuando te presento ante los demás, te dejas ver en todo tu esplendor...Puede que seas francesa, pero también eres tan básica tan sencilla y tan variada, tus colores me sorprenden podía haber creído que solo existía una como tú, pero me impresiono saber ¡que hay 10 como tú!
Hay hasta una bebida que lleva tu nombre, hay una ciudad en donde a las mujeres les llaman como tú, es increíble que sirvas para tantas cosas puedes ser un desodorante natural, y también curas quemaduras, pero al combinarte con un poco de aceite limón y cebolla, sabes mejor. Aunque mi rostro con tanta acidez se transmuta en mí y me hace tener un gesto de desagrado.
Mis ojos se hacen pequeños mi boca se enchueca, siento que mi rostro se deforma y al verme al espejo ¡soy otra!

martes, 26 de junio de 2018

Descripción de un objeto


 Fragmentos y actividades, dentro del marco del taller "Morelos entre líneas"
Mayo 2018.
 Consuelo Saldívar Rendón.


Introducción:
El taller Morelos entre líneas, tiene como objetivo enseñar de manera práctica tecnicas que sirvan para poder realizar pequeños relatos, narraciones y cuentos. A través de la actividad  DESCRIBE UN OBJETO. Se dejó volar la imaginación e ingenio no solo de los participantes como escritores sino también de los participantes como lectores.


Desde que te pusieron en ese lugar a diario te veo, te acaricio y me hago muchas preguntas sin encontrar respuesta, pero te puedo abrazar, contemplar diciéndote lo importante que eres para mí. Mira todo esto me causa una inmensa alegría porque estás aquí siempre, día a día ayudándome a resolver los conflictos que se presentan. 
La Fotografía de mi Madre.

martes, 19 de junio de 2018

El Nacimiento.


Fragmentos y actividades, dentro del marco del taller "Morelos entre líneas" 

Mayo 2018.

Ruth Marisela C. Farías



Desde que recuerdo, lo que más me gusta es la época navideña, las luces, la comida, el árbol adornado, las nochebuenas y, obvio, los regalos. Sin embargo, es una época tan especial que es completamente fugaz.
Hay otro elemento navideño que me parece fascinante, que tiene su propio encanto, es todo un deleite visual que encierra mil historias: el Nacimiento.
Cada domingo de la época navideña cuando mi familia y yo caminabamos a la iglesia, nos deteníamos en una casa, donde la dueña  destinaba la mitad de su patio a un enorme Nacimiento. podíamos ver  cientos de luces que alumbraban casas de barro, había una cueva donde el diablo planeaba distraer a las decenas de pastores de yeso, estaba el pozo del que brotaba agua, estaba un pequeño tianguis , donde habia un comal con patas de alambre y circulos de pintura simulando tortillas. Cada detalle era una historia.
Cada año los presonajes estaban ahí, aunque el paisaje nunca fue el mismo, en ocasiones, había un río, en otras montañas, otras un poco de nieve, el polo norte y hasta "Santa Clos". Algo era seguro, en la mañana del  6 de enero desaparecia.
Pero el resto del año, yo tenía mi propio escaparate, donde me deleittaba cada atardecer con mi propio Mega- nacimiento.
La vista panorámica que ofrecía  en algún momento la azotea de mi casa, después el cuarto de mis  papás y por ultimo el primer departamento de casada; sólo puedo decir que era incomparable.
Millones de luces, el cerro de Chiquihuite con antenas tintineantes, el elevado de calzada Zaragoza, los Reyes la Paz, los letreros iluminados, los miles de coches circulando...
Pero nada es para siempre. El Nacimiento de temporada de camino a la iglesia, tiene muchos años que ya no lo ponen, lo más probable es porque aquella Señora que s sentaa a un lado de él, falleció.
Ya no vivo en aquel lugar y mi Nacimiento  permanente, ahora se ha vuelto temporal.



Fragmentos y actividades dentro del marco del Taller Morelos entre líneas.   Mayo 2018.     Víctor Castro.   Soy un...