lunes, 12 de julio de 2010

Un anillo de fantasía.

Por Marisela C. Farías.


Hay anillos de todas las formas posibles, pero existen ciertas características que pueden diferenciar las funciones que se les adjudican. El ser un ornamento atractivo no es la única realidad posible de un anillo.

En ciertos momentos de la historia sirvió exclusivamente para sellar y otras veces se aprovecharon para suspenderlos en los collares como un dije, han sido también simbólico de distinción y poder. Un claro ejemplo, son los anillos episcopales o los utilizados por faraones egipcios.

Sin importar cual sea el caso, se encuentra conformado por tres áreas de pautas, la principal es el aro, la parte por la cual se insertará el dedo al colocarla. Las áreas secundarias, que no son siempre necesarias para que se cumpla la función, son el chatón, la parte de la sortija que es, en mayor o en menor medida plana, sobre la que se asentará la tercera parte, que pueden ser adornos de distintas formas, por ejemplo, alguna piedra o figurilla. Los materiales que se utilizan para su fabricación en la actualidad son muy variados, desde metales de alto valor, como el oro y la plata, hasta el plástico.

Un anillo de fantasía es aquel que en apariencia es lujoso brillante, pero es sólo una bisutería, palabra proveniente del francés bijouterie, que en español se puede entender como falso. Esta hecho con materiales baratos y hasta puede ser desechable, su única función es la de adornar.

Existe otro anillo que se encuentra relacionado con la fantasía, el anillo con el que muchas han soñado recibir desde niñas, se encuentra rodeado de romanticismo, el anillo de compromiso.

Al recorre los aparadores de las joyerías que se ubican a un costado de la plaza de la constitución, o también conocido como zócalo, al poner atención en los anillos de compromiso, se pueden observar plateados, dorados, con adornos de diamantes o piedras de colores, pero con dos características en común son de oro y tienen un diamante o una piedra preciosa solitaria. Pero porqué tiene que ser de este material y adornos.

“Pues se dice que tiene que costar tres meses de sueldo del hombre que decide dárselo a la que considera la mujer ideal para compartir el resto de su vida y con la que formará una familia. Así que no se si nada mas sea de oro y diamantes” Iván, 23 años, transeúnte del zócalo.

“No necesariamente tiene que ser de oro, últimamente se han puesto de moda también los de platino, son materiales de prestigio que representan que el hombre puede ser un buen sustento económico para la familia que quiere formar” Sandra, vendedora de aparador, Joyería Euroamericana.

“Pues, yo creo que hay muchos tipos de anillos de compromiso diferentes, incluyendo anillos creados con cada uno de los metales, desde oro hasta hierro, sin diamantes en absoluto, o con esmeraldas, rubíes, zafiros, y por supuesto diamantes. Lo que importa es la práctica que significa de realizar una profunda y sincera promesa, yo creo que desde sus inicios fueron dados como símbolos de una promesa de unión matrimonial y eso es lo que importa y por lo que es importante un anillo de compromiso, no por el material

Dicho anillo no es sólo un adorno, representa la consagración de sentimientos, el círculo de la vida, un paso hacia la infinitud, la influencia cristiana, tradición y alianza. Metáforas reconocidas socialmente que le han dado una manera de existir al anillo de compromiso.

Para que un anillo de compromiso sea efectivo, se necesita de un ritual, que se característica por la originalidad y la sorpresa, aunque “últimamente muchos, ya ni siquiera hacen una cena por lo menos, traen a la novia a escoger el anillo de compromiso”, para Sandra, vendedora de anillos por más de 5 años, le emociona ver a los hombres llegar ansiosos una y otra vez para escoger el anillo, pues según ella la esencia de un anillo recae en la forma en que se da.

Ya planeada un cena, una serenata o cualquier extravagancia que rodee el momento de la entrega del anillo, el hombre se arrodillará ante su amada, le ha de tomar la mano izquierda y hará una pregunta establecida por la tradición para proponerle matrimonio, ya que se haya dicho que sí, se debe colocar en el dedo anular de la mano izquierda, esto debido a que los conductos sanguíneos de dicho dedo van directo al corazón.

El anillo de compromiso se puede entender como la materialización de un estado de liminalidad, no sólo de la mujer que lo usa sino del hombre que lo otorga. Indica al estado de apertura y ambigüedad que caracteriza la fase intermedia de un tiempo-espacio tripartito. De ser novios, han pasado a una fase intermedia/ liminal de compromiso para llegar a otra fase pos liminal, el matrimonio.


1 comentario:

  1. Lecturas recomendadas:
    - Contribuciones para una antropología del Diseño de Fernando Martín Juez.
    - El proceso ritual de Victor Turner.

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